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Intemperie

Intemperie (2013) es la primera novela de Jesús Carrasco y una de las obras españolas más celebradas de la última década.

La historia sigue a un niño que huye de su pueblo para escapar de la violencia ejercida por las autoridades locales, especialmente por un alguacil brutal que lo persigue. En medio de una llanura árida, casi desértica, el niño encuentra a un pastor solitario, un hombre rudo pero noble que se convierte en su inesperado protector.

ANTES DE LEER

Es un libro emocionante, conmovedor, lleno de suspense, que forma parte de esa larga tradición de novelas de aprendizaje en las que jóvenes emprenden viajes iniciáticos para convertirse en adultos.
Como primera novela de un autor hasta ahora desconocido, es una obra excepcional, que nos sumerge en el mundo de la mejor literatura.
Es una magnífica novela, que sorprende por su madurez narrativa, por la riqueza y precisión de su lenguaje y por su creación de una historia que, sin rehuir la narración y descripción de escenas y detalles de extremado verismo, elimina los contornos espaciales y temporales de las acciones hasta convertir el relato en una alegoría que apunta directamente a elementos esenciales de la naturaleza humana.
Intemperie es una novela tallada palabra a palabra, donde la presencia de una naturaleza inclemente hilvana toda la historia hasta confundirse con la trama y en la que la dignidad del ser humano brota entre las grietas secas de la tierra con una fuerza inusitada.
SOBRE EL AUTOR

Jesús Carrasco (nacido en 1972, en Olivenza, Badajoz) es un escritor español contemporáneo conocido por su estilo sobrio, poético y profundamente atmosférico.

Vivió en Sevilla y posteriormente en Toledo.

Estudió Educación Física y trabajó varios años como redactor publicitario.


DURANTE LA LECTURA:
Fijarse en las escenas de extremada crudeza en la narración detallada de penalidades físicas -hay pasajes que se leen con el corazón en un puño-como van curtiendo al personaje principal.
Gran grado de lirismo y ofrece, además, sin propósito ornamental alguno sino integrada en las acciones, una honda percepción del paisaje -con sus cambios de color, sus plantas, los olores de la tierra y los matojos, los insectos pertinaces, las charcas secas, el sol aplanador-, con tal precisión léxica, con tal detallismo que el lector tendrá en algunos momentos la sensación de estar redescubriendo la riqueza de un idioma límpido y sonoro, en el que cada objeto tiene su vocablo exacto. Un idioma, por suerte, muy alejado del paupérrimo y repetitivo que, con muy pocas excepciones, los escritores actuales suelen utilizar.

REFLEXIONES TRAS LA LECTURA (SPOILERS)

Esta sección busca hacer reflexionar sobre algunos puntos de la novela que merece la pena remarcar y pueden servir para enriquecer mas la lectura y tal vez dejar mas poso en la mente del lector. También puede ayudar para releer el libro o darle más profundidad a las ideas que sugiere el libro.

  • La imagen del niño como la inocencia pisoteada y odiosamente vejada.
  • El viejo y pobre cabrero, como la representación de la solidaridad y de la justicia auténtica. Su tarea consistirá no sólo en adiestrar al niño para sobrevivir, sino también en mostrarle el modo de purificar la venganza transformándola en justicia.
  • El alguacil, como símbolo del poder omnímodo y feroz, que hace de los ciudadanos siervos amedrentados y dóciles (e incluso el hecho de que se desplace en una moto con sidecar lo relaciona con cierto totalitarismo reconocible).
  • ¿Motivos de la huida?: Intuimos que la huida del niño se ha producido por la necesidad de escapar de un ambiente irrespirable, de una sociedad oprimida, de una familia vencida e inoperante ante los alevosos abusos del poder, que llegan a la más terrible vejación personal. De una situación, en suma, que sólo engendra violencia, rencor, espíritu de traición.
  • Episodio del tullido, trasmite la idea de desconfiar de las apariencias.
  • El camino del niño hacia un Norte anhelado no es sólo una indicación geográfica.
  • El itinerario de hambre, sed, miseria e insolación bajo el acoso de quienes representan a una autoridad violenta y represora, es también para el niño un período de aprendizaje.
Publicado enEventos pasados